Cualquier persona puede contraer la AKI.  La mayoría de las veces, AKI ocurre en personas que ya están enfermas y en el hospital.  Las personas que están en la unidad de cuidados intensivos (ICU) son aún más propensos que las personas que están en otras unidades del hospital.  Esto se debe a que las personas que necesitan estar en el ICU ya están muy enfermas.  Otros factores que pueden aumentar tu riesgo para tener AKI incluyen:

  • Ser de edad 65 o mayor
  • Tener una enfermedad de los riñones o problemas con el riñón
  • Tener la presión arterial alta
  • Tener una enfermedad crónica, como enfermedades del corazón, enfermedad hepática o la diabetes
  • Tener enfermedad arterial periférica (una condición que hace que sea difícil para la sangre llegar a tus brazos y  piernas)