El tratamiento para la glomerulonefritis depende de lo que la está causando. Por ejemplo, si la presión arterial alta causó el daño a su glomérulo, el tratamiento probablemente se centrará en controlar su presión arterial. Ciertos medicamentos llamados inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y bloqueadores de los receptores de la angiotensina (BRAs) pueden ayudar a controlar su presión arterial.

Algunos casos de glomerulonefritis pueden mejorar por sí mismos. Si tuvo una faringitis estreptocócica que condujo a la glomerulonefritis, sus glomérulos podrían recuperarse por sí mismos después de tomar un antibiótico para tratar la infección por estreptococo.

Conocer la causa del daño a sus glomérulos ayudará a su proveedor de atención de salud a decidir sobre el tratamiento adecuado para usted.