Los síntomas de la glomerulonefritis a menudo aparecen lentamente. Es posible que no note que algo está mal. Los signos de glomerulonefritis se encuentran a menudo en visitas rutinarias preventivas con su proveedor de atención de salud. Es posible que su proveedor de atención de salud le pida que realice más pruebas para detectar una glomerulonefritis u otra enfermedad renal si sus pruebas muestran alguno de los siguientes problemas:

  • Sangre en la orina
  • Proteínas en la orina
  • Presión arterial alta
  • Anemia

Comuníquese con su proveedor de atención de salud si nota cualquiera de los siguientes síntomas, ya que pueden ser signos de glomerulonefritis u otro problema renal:

  • Orina rosada o de color marrón
  • Orina espumosa o burbujeante
  • Hinchazón en la cara, ojos, tobillos, pies, piernas o área del vientre
  • Sentirse más cansado que lo normal

Si observa algún síntoma o si sus pruebas demuestran que sus riñones podrían no estar funcionando tan bien como deberían, su médico podría pedirle que realice uno o más de los siguientes exámenes:

  • Examen de orina: Su proveedor de atención de salud tomará una muestra de orina para chequear sangre, proteínas, glóbulos blancos y glóbulos rojos.
  • Examen de sangre: Su proveedor de atención médica le tomará una muestra de sangre para verificar los niveles de residuos en su sangre.
  • Pruebas de imagenología: Su proveedor de atención médica puede solicitar que le hagan una radiografía, una ecografía o una tomografía computarizada para poder ver sus riñones.
  • Biopsia de riñón: Su proveedor de atención médica o un cirujano usará una aguja especial para tomar un pequeño trozo de tejido del interior de su riñón. La muestra de tejido se verá bajo un microscopio para comprobar la presencia de glomerulonefritis.

Si su proveedor de atención médica piensa que podría tener glomerulonefritis, es probable que necesite una biopsia de riñón. Una biopsia de riñón es casi siempre necesaria para averiguar si usted tiene glomerulonefritis.