Si trabajas, vas a la escuela o tienes algún otro compromiso durante el día, puedes optar por hacer la hemodiálisis nocturna en casa.  Este horario de tratamiento permite que tú y tu pareja hagan tu tratamiento en casa, mientras duermes.  Cada sesión de tratamiento dura entre seis a ocho horas, y se puede hacer cado dos noches o más a menudo, dependiendo de lo que recomienda tu médico.  Tener tratamientos con mayor frecuencia por periodos más largos en tiempo significa que el líquido se saca de la sangre más lentamente y con más frecuencia.  Esto puede ayudarte a sentirte mejor entre los tratamientos y puede permitir más libertad con tu dieta y el ingreso de líquidos.