Antes de que pueda comenzar la hemodiálisis, usted necesitará un acceso vascular. Esta es un área en su cuerpo donde se insertarán dos agujas antes de cada sesión de diálisis para permitir que su sangre fluya dentro y fuera de su cuerpo. Su sangre fluirá a través de una aguja desde su acceso vascular hasta la máquina de diálisis y luego desde la máquina de diálisis hasta su cuerpo a través de la otra aguja.

Hay dos tipos de acceso vascular que son más adecuados para la diálisis. Trabaje con su médico para descubrir cuál es el mejor para usted.

Fístula AV

La fístula AV es el tipo de acceso vascular más seguro y más confiable. AV significa arteriovenosa. Una fístula AV es una conexión entre una arteria (un vaso sanguíneo grande que transporta sangre desde el corazón) y una vena (un vaso sanguíneo que transporta sangre hasta su corazón). Para crear una fístula AV en su cuerpo, deberá someterse a una cirugía menor para conectar su arteria a su vena. Esto se realiza con mayor frecuencia en su brazo no dominante. Por ejemplo, si usted es diestro, probablemente se le hará la fístula en su brazo izquierdo.

Una vez que la arteria y la vena están conectadas, podrá fluir más sangre a través de la fístula. Después de dos o tres meses, la fístula será más resistente que una arteria o una vena normal y soportará que se coloquen y saquen agujas varias veces por semana. Debido a que la fístula necesita tiempo para sanar y fortalecerse, lo mejor es que se le cree una fístula AV dos o tres meses antes de que usted deba comenzar la diálisis.

Injerto AV

Un injerto AV es la segunda mejor opción de acceso vascular. En lugar de conectar su arteria directamente a su vena, un injerto AV utiliza un tubo de plástico para conectar la arteria y la vena dentro de su cuerpo. Al igual que una fístula AV, un médico coloca el injerto AV mediante una cirugía menor. El injerto AV generalmente está listo para usarse en solo dos o tres semanas. Sin embargo, las probabilidades de problemas con infecciones y coágulos de sangre son más altas con los injertos AV. Debe cuidar bien su injerto AV para que sea utilizable por el mayor tiempo posible.

Otras opciones de acceso vascular

Si descubre que sus riñones están fallando y necesita comenzar la diálisis de inmediato, su médico puede recomendarle que obtenga un catéter venoso. Se puede usar un catéter venoso si usted padece falla renal aguda o si no hay suficiente tiempo para que se le haga una fístula AV o coloque un injerto AV antes de que deba comenzar la diálisis. Un catéter venoso es un tubo que se inserta en una vena en el cuello, el pecho o la pierna y se coloca fuera del cuerpo por una abertura en la piel. Los catéteres a menudo ocasionan problemas de infección, coágulos de sangre y cicatrices. Por lo tanto, este tipo de acceso vascular solo debe usarse por lapsos breves.

Si a usted no se le puede crear una fístula AV o un injerto AV, es posible que su médico le recomiende un catéter tubular. Este tipo de catéter es un tubo que se coloca debajo de su piel y se conecta a una vena grande muy dentro de su cuerpo. Se puede usar por lapsos más largos que un catéter venoso normal. El catéter tubular es más seguro que el catéter venoso regular, pero sigue planteando problemas de infecciones y coágulos de sangre con más frecuencia que las fístulas AV y los injertos AV.

Cuidar su acceso vascular

Debido a que su acceso vascular le permite obtener el tratamiento que necesita, puede llamarlo su “línea vital”. Es importante cuidarlo para proteger su salud y asegurarse de que sea útil el mayor tiempo posible.