Si usted tiene un buen cuidado de su nuevo riñón, ¡le puede durar muchos años! Los riñones trasplantados de donantes vivos pueden durar casi el doble de los riñones de donantes fallecidos. Si su nuevo riñón deja de funcionar, tendrá que volver a la diálisis. También puede volver a la lista de espera para un trasplante de riñón o encontrar otro donante vivo.