Si tiene un donante vivo de riñón, podrá programar la fecha de su trasplante. Usted y su donante se someterán a una cirugía en el mismo hospital, el mismo día.

Si no tiene un donante vivo y está en la lista de espera de un riñón de donante fallecido, no sabrá cuándo ocurrirá la cirugía. Si un riñón está disponible, recibirá una llamada telefónica que le indicará que vaya al hospital de inmediato. Una vez que llegue al hospital, le realizarán un examen de sangre para asegurarse de que su cuerpo no tendrá una mala reacción a la sangre del donante. Si la prueba no muestra un problema, los médicos y las enfermeras le prepararán para la cirugía.

En la mayoría de los casos, la cirugía de trasplante de riñón tarda de tres a cuatro horas. Durante la cirugía, usted estará bajo anestesia general, que significa que estará dormido e incapaz de sentir dolor. Su nuevo riñón se introducirá en su cuerpo a través de un pequeño corte en la parte inferior del abdomen. Usted necesitará permanecer en el hospital por aproximadamente una semana después de la cirugía, para recuperarse y asegurarse de que su nuevo riñón esté funcionando bien.

Es posible que llegue al hospital, listo para su trasplante, solo para descubrir que el riñón donante no es lo suficientemente saludable para trasplantárselo a usted. Si esto sucede, trate de no desanimarse, ¡otro riñón podría estar disponible pronto!