El tratamiento para el dolor del riñón depende de la causa del dolor.  Tu proveedor de cuidado de salud puede pedirte hacer un análisis de orina para buscar signos de infección.  También puede que hagan exámenes de imágenes, como un ultrasonido o un scan CT, para figurar la causa del dolor.  Cuando tu proveedor de cuidado de salud conozca la causa del dolor, él/ella puede recetar el tratamiento adecuado para tu situación.