Los ataques de gota, también denominados crisis, pueden producirse de repente y ser muy dolorosos. Durante un ataque de gota puede sufrir dolor, inflamación y/o enrojecimiento en las articulaciones afectadas.

Los ataques de gota pueden durar de pocas horas a varios días. Si padece gota aguda, puede sufrir ataques solo una o dos veces al año. Sin embargo, si padece gota crónica, los ataques se producen con más regularidad y menos períodos de descanso entre los ataques.

Puede hacer varias cosas para controlar los síntomas durante los ataques de gota. El objetivo principal del tratamiento durante un ataque es disminuir el dolor y la inflamación de las articulaciones. Si ya toma un medicamento para que el ácido úrico disminuya en el momento que se produzca un ataque, deberá continuar con el tratamiento habitual. Si ya no toma ningún medicamento para que el ácido úrico disminuya en el momento que se produzca un ataque, no debe iniciar el tratamiento durante un ataque, sino después, cuando el médico se lo aconseje.

Algunas formas de controlar el dolor de gota y la inflamación durante un ataque son las siguientes:

  • Tome medicamentos, como AINE, colchicina y esteroides. Hable con su médico antes de comenzar a tomar otros medicamentos. Se recomienda no utilizar algunos medicamentos, como los AINE, si padece enfermedad renal.
  • Mantenga el cuerpo hidratado bebiendo agua. Si padece retención de líquidos debido a una enfermedad renal, hable con su médico o dietista para controlar el líquido y la gota.
  • Evite el consumo de alcohol y de alimentos ricos en purinas.
  • No someta la articulación a presión, por ejemplo, intente moverse con un bastón si los pies o los dedos de los pies están afectados.
  • Eleve la articulación afectada.
  • Utilice una bolsa de hielo para mantener la articulación fría.
  • Busque formas de controlar la tensión del dolor, como con respiración profunda y meditación.

Durante un ataque de gota, si el dolor no mejora en un plazo de 48 horas, póngase en contacto con su médico para solicitar información de otros tratamientos que pueda probar.

También hay tratamientos disponibles para prevenir que se produzcan ataques de gota en primer lugar. Sufrir ataques de gota muy a menudo puede aumentar las probabilidades de que se produzcan aún más ataques en el futuro, por lo que el control de la enfermedad desde el principio es un factor importante que se debe tener en cuenta. Hable con su médico sobre los medicamentos que previenen los ataques de gota para saber si son adecuados para usted.