Aunque muchas personas sufren el primer ataque de gota en uno de los dedos gordos del pie, estos ataques también se pueden producir en otras articulaciones. Algunos de los síntomas de gota incluyen:

Dolor
Acumulación de cristales diminutos y afilados por debajo de la piel alrededor de la articulación que provocan un dolor que puede ser agudo. El dolor más agudo se suele dar entre las primeras
12 y 24 horas del ataque.

Inflamación
La articulación se puede inflamar, lo cual supone un aumento de tamaño o hinchazón. Un ataque de gota en la articulación se puede asemejar a una inflamación causada por una lesión.

Enrojecimiento
La articulación puede mostrarse de color rojo.

Calor
La articulación se puede sentir caliente, como si desprendiera calor. Puede estar caliente al tacto. Algunas personas describen el dolor de gota como una sensación de ardor en la articulación.

Rigidez
En casos más agudos de gota, es posible que se produzca sensación de rigidez en la articulación. Esta sensación se puede desarrollar con el paso del tiempo después de haber sufrido varios ataques de gota, especialmente si padece gota crónica.