La causa más frecuente de la gota es la enfermedad renal. Sin embargo, la gota también puede derivar en enfermedad renal. Dado que el ácido úrico se filtra a través de los riñones, las dos enfermedades están relacionadas.

Una de cada diez personas con enfermedad renal crónica padece gota, y un porcentaje aún mayor de las personas con gota padece enfermedad renal. Muchas personas que padecen enfermedad renal sufren una gota no controlada que puede hacer que empeore la enfermedad renal y se produzcan otras complicaciones.

(Encuesta nacional de examen sobre salud y nutrición, en inglés (NHANES))

La enfermedad renal puede derivar en gota

Si padece enfermedad renal crónica, los riñones no funcionan como deberían para eliminar los residuos del organismo. El ácido úrico es un residuo que se encuentra naturalmente en la sangre. Si padece enfermedad renal, los riñones no pueden filtrar el ácido úrico como deberían. Una acumulación excesiva de ácido úrico en el organismo puede causar gota.

La mayoría de pacientes con enfermedad renal en fase inicial no sabe que la padecen. La gota puede ser un signo de alerta de la enfermedad renal. Pregunte a su médico si se debe someter a un análisis para detectar enfermedad renal si padece gota.

La gota puede derivar en enfermedad renal

Esta relación está menos consolidada, pero existen pruebas de que la gota puede derivar en enfermedad renal. La creencia de que la gota deriva en enfermedad renal es común entre muchos médicos especializados en la enfermedad.

Si padece gota, tiene demasiado ácido úrico acumulado en la sangre. Como la sangre se filtra a través de los riñones, el ácido úrico se puede acumular y formar cristales de urato. Como los cristales de urato pasan por los riñones, pueden causar lesiones y cicatrices. Se piensa que este daño renal deriva en enfermedad renal e insuficiencia renal con el tiempo, especialmente si no se trata la gota.

Los AINE, algunos de los medicamentos más comunes para aliviar el dolor de la gota, también pueden dar lugar a una enfermedad renal con el tiempo. Hable con su médico sobre cómo administrar el uso de AINE.

Vivir con gota y enfermedad renal

Si padece tanto gota como enfermedad renal, el tratamiento de la gota puede resultar difícil, ya que algunos medicamentos, como los AINE, no son seguros para los riñones. Algunos de los medicamentos más comunes para el tratamiento de la gota aguda y crónica se debe ajustarse o evitar si padece enfermedad renal. Aquí puede obtener más información sobre los medicamentos para la gota.

Además, algunas personas con enfermedades renales toman medicamentos que podrían aumentar el riesgo de padecer gota. Por ejemplo, los diuréticos y los betabloqueantes son dos medicamentos frecuentes para tratar la presión arterial alta que pueden contribuir a los ataques de gota. Informe a su médico de todos los medicamentos que toma para que pueda recomendarle un tratamiento más adecuado.

Si padece tanto gota como enfermedad renal, puede hacer varias cosas para controlar ambas afecciones y mejorar su salud general.

  • Mantenga una presión arterial saludable.
  • Mantenga un nivel saludable de azúcar en sangre.
  • Mantenga un peso saludable.
  • Tome los medicamentos siguiendo estrictamente las indicaciones del médico.
  • Lleve una dieta baja en purinas, alcohol y alimentos con jarabe de maíz rico en fructosa y con un alto contenido de azúcar.
  • Lleve una dieta saludable rica en frutas, verduras y cereales integrales. Si tiene restricciones de dieta debido a una enfermedad renal, hable con su médico o dietista para controlar la dieta para la gota y la enfermedad renal.
  • Realice ejercicio físico al menos 30 minutos al día durante 5 días a la semana para permanecer en buen estado físico.