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El virus BK después del trasplante renal

El virus BK es muy común y muchas personas se infectan con el virus en la infancia. Por lo general, no causa problemas de salud en personas sanas. El virus puede permanecer en el cuerpo de por vida sin ser detectado, especialmente en los riñones o las vías urinarias. Sin embargo, después de un trasplante de riñón, los medicamentos que se toman para prevenir el rechazo también pueden debilitar el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo). Cuando esto ocurre, el virus BK puede activarse y multiplicarse, lo que puede causar daño al riñón trasplantado. El virus BK no es algo que se contraiga después del trasplante. Por lo general, la persona ya tiene el virus y este se reactiva en el cuerpo o puede estar presente en el órgano donado. Los análisis periódicos (rutinarios) pueden ayudar a que su equipo médico detecte y trate el virus a tiempo.
Revisión médica de
Shahzia Lakhani
Última actualización
April 24, 2026

¿Qué es el virus BK?

El poliomavirus BK, también conocido como BKV por su abreviación en inglés, es muy común.  La mayoría de las personas se infectan en la infancia y los síntomas suelen confundirse con los de un resfriado común. Después de la primera infección, el virus permanece inactivo en el cuerpo. Suele alojarse en los riñones y en las vías urinarias, incluyendo la vejiga y los uréteres. En personas sanas, por lo general no causa síntomas ni problemas graves de salud. 

¿Por qué es motivo de inquietud el virus BK después de un trasplante de riñón?

El virus BK es muy común. Aproximadamente el 90 % de los adultos lo han tenido en algún momento de su vida. En algunas personas que han recibido un trasplante, el virus puede reactivarse cuando el sistema inmunitario está debilitado. Esto puede ocasionar daño al riñón trasplantado y afectar su funcionamiento. Después de un trasplante de riñón, usted deberá tomar medicamentos contra el rechazo para proteger su nuevo riñón. Estos medicamentos ayudan a prevenir que el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataque el riñón trasplantado. 

Sin embargo, estos medicamentos debilitan el sistema inmunitario. Esto hace que las personas estén inmunocomprometidas, lo que hace a su cuerpo más difícil combatir las infecciones. Este riesgo es mayor durante el primer año después del trasplante, cuando las dosis suelen ser más altas.

"La inmunosupresión que previene el rechazo puede activar el virus BK. Es importante asistir a sus citas de laboratorio para monitorear la función de sus riñones, los niveles de los medicamentos de trasplante y la presencia del virus BK." – Shahzia Lakhani, Directora Ejecutiva de Educación Clínica del AKF

A doctor pointing to a cut-out model of a kidney

¿Cómo puede el virus BK dañar el riñón trasplantado?

Cuando el virus BK se activa, puede propagarse en el cuerpo por etapas. Al principio, puede aparecer en la orina y, en algunas personas, puede pasar a la sangre. Si la infección continúa, puede dañar el riñón trasplantado. A esto se le llama nefropatía asociada al virus BK (BKVAN, por su abreviación en inglés). El virus BK puede reducir poco a poco la función del riñón trasplantado. También puede causar estenosis ureteral (estrechamiento de los tubos que llevan la orina desde los riñones hasta la vejiga), lo que puede provocar dolor.  A veces, este daño ocurre antes de que usted note algún síntoma.

¿Qué síntomas son importantes de vigilar? 

Algunas personas con el virus BK no tienen síntomas en las primeras etapas. Otras personas pueden notar señales de infección o cambios al orinar. Por eso, el monitoreo regular es muy importante. 

Comuníquese de inmediato con su equipo de trasplante (no espere hasta su próxima cita) si presenta alguno de los siguientes síntomas:  

  • Cambios en el color de la orina (orina roja o de color café)
  • Ardor o dolor al orinar
  • Dolor o sensibilidad en el área del riñón
  • Dificultad para orinar o necesidad de orinar con más frecuencia de lo común o durante la noche
  • Cambios en la visión, como visión borrosa o sensibilidad a la luz
  • Tos, síntomas similares a un resfriado o gripe o dificultad para respirar
  • Fiebre de más de 38 °C (100.4 °F)
  • Dolor muscular
  • Debilidad
  • Convulsiones

Estos síntomas no siempre significan que usted tiene el virus BK. Sin embargo, después de un trasplante, es muy importante reportar cualquier signo de infección. 

¿Qué pruebas realizará mi equipo médico para detectar el virus BK? 

Es posible que su equipo médico le haga pruebas periódicas de sangre y orina para detectar el virus BK antes y después del trasplante. Después del trasplante, estas pruebas son muy importantes porque el virus puede activarse antes de que usted tenga síntomas o se sienta enfermo/a. La mayoría de los centros de trasplante hacen pruebas de detección cada 1 a 3 meses durante los primeros 1 a 2 años después del trasplante. Luego, se realizan con menos frecuencia. 

Las pruebas pueden incluir: 

¿Quién tiene mayor riesgo de presentar problemas relacionados con el virus BK después del trasplante?

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de que el virus BK se active después de un trasplante:

  • Edad avanzada
  • Diabetes
  • Otras condiciones médicas que debilitan el sistema inmunitario, como el lupus, artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn
  • Diferencias en el sistema inmunitario entre el receptor y el donante
  • Recibir un riñón de un donante fallecido que podría haber tenido el virus BK
  • Lesiones causadas por cambios en el flujo de sangre durante el trasplante
  • Uso de un stent ureteral (un tubo delgado y flexible que se coloca en el uréter para permitir que la orina fluya del riñón a la vejiga)
  • Episodios de rechazo agudo que requieren dosis altas de esteroides 

Su equipo de trasplante puede ayudarle a entender su riesgo personal. 

¿Cómo se trata el virus BK?

No existe un medicamento específico que cure el virus BK después del trasplante renal.

El tratamiento principal consiste en reducir la dosis de los medicamentos contra el rechazo. Esto puede ayudar a su sistema inmunitario a combatir el virus. Sin embargo, reducir demasiado estos medicamentos puede aumentar el riesgo de rechazo. Por eso, el tratamiento se ajusta poco a poco y con estrecha supervisión y seguimiento por parte de su equipo de trasplante. Algunos medicamentos contra los virus (antivirales) pueden ayudar a eliminar el virus, pero también pueden afectar la función del riñón. La inmunoglobulina intravenosa (IGIV) puede utilizarse para neutralizar los niveles de anticuerpos contra el virus BK, lo que puede ayudar al sistema inmunitario a combatir el virus.  También hay medicamentos que se están estudiando en ensayos clínicos para tratar la infección por el virus BK en personas con trasplante de riñón.

La detección temprana le brinda a su equipo de atención médica la mejor oportunidad de proteger su riñón.  El virus BK puede causar daños antes de que usted note síntomas. Las pruebas de laboratorio periódicas pueden ayudar a detectar el virus a tiempo. Esto permite ajustar el tratamiento antes de que ocurra más daño. 

¿Se puede prevenir el virus BK?

Las pruebas periódicas son una de las mejores formas de reducir el riesgo de complicaciones graves relacionadas con el virus BK después del trasplante.

También puede proteger su salud si:

  • Asiste a todas sus citas de seguimiento
  • Se le realizan los análisis de laboratorio a tiempo
  • Toma sus medicamentos tal y como se lo recetó su medico
  • Se comunica de inmediato con su equipo de trasplante si nota síntomas o señales de infección

¿Qué preguntas debería hacer a mi equipo de trasplante?

Puede hacer preguntas como:

  • ¿Con qué frecuencia me harán pruebas para detectar el virus BK?
  • ¿Qué síntomas debo reportar de inmediato?
  • ¿Cuál es mi riesgo de tener el virus BK?
  • ¿Qué pasa si el virus BK se detecta en mi orina o sangre?
  • ¿El tratamiento cambiará mis medicamentos contra el rechazo?

¿Cuándo debo llamar a mi equipo de trasplante?

Llame a su equipo de trasplante si tiene señales de infección, cambios al orinar o cualquier síntoma nuevo que le preocupe.  Aunque se sienta bien, los análisis periódicos son muy importantes. El virus BK puede dañar al riñón trasplantado sin causar síntomas claros.