
Artículo
La diabetes y la salud renal
- Revisión médica de
- Shahzia Lakhani
- Última actualización
- January 21, 2026

La diabetes es una enfermedad que hace que el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre sea demasiado alto. Esto pasa porque el cuerpo no puede hacer insulina o usarla bien. La insulina es una hormona que produce el cuerpo y que ayuda a convertir el azúcar de los alimentos en energía. Cuando su cuerpo no usa la insulina como debería, demasiada azúcar queda en la sangre.
Si el azúcar en la sangre se mantiene alto por mucho tiempo, puede dañar muchas partes del cuerpo, incluyendo los riñones.
Diabetes: La principal causa de insuficiencia renal.
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El 33 % de los adultos con diabetes también tienen enfermedad renal crónica (ERC).
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El 50 % de las personas con diabetes tipo 1 desarrollarán algún nivel de daño renal a lo largo de su vida, incluso si los síntomas son leves al principio.
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El 45 % de todos los nuevos casos de falla renal, también llamada enfermedad renal en etapa terminal (ERT), son causados por la diabetes.
Hay tres tipos diferentes de diabetes, cada uno de una causa distinta.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune que ocurre cuando las defensas del cuerpo atacan las células del páncreas (el órgano que ayuda a digerir los alimentos) que producen insulina. Por eso el cuerpo deja de producir insulina. Los síntomas suelen aparecer de forma repentina y pueden ser severos. A menudo incluyen aumento de la sed y hambre, orinar más de lo normal, pérdida de peso inexplicable, sentirse muy cansado, visión borrosa, náuseas, vómitos y dolor de estómago. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina todos los días y deben controlar cuidadosamente su nivel de azúcar en la sangre.
La diabetes tipo 2 ocurre cuando el cuerpo sigue produciendo insulina, pero no la usa bien. Esto provoca un aumento del azúcar en la sangre con el tiempo. Los síntomas suelen desarrollarse lentamente y pueden pasar desapercibidos durante años. Los síntomas más comunes son aumento de la sed u orinar más de lo normal, sentirse muy cansado, visión borrosa, infecciones que aparecen una y otra vez, cortes o heridas que tardan en curarse y hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies. El control de la diabetes tipo 2 se centra en cambios en la alimentación, la actividad física y el uso de medicamentos.
La diabetes gestacional se desarrolla durante el embarazo. Ocurre cuando los cambios hormonales hacen que el cuerpo no use bien la insulina. La mayoría de las personas no tienen síntomas aparentes, por lo que es importante hacer pruebas de detección durante el embarazo. Después del parto, el nivel de azúcar en la sangre suele volver a la normalidad. Sin embargo, la diabetes gestacional puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida. Hacerse pruebas con regularidad después del embarazo y el seguimiento a largo plazo pueden ayudar a reducir este riesgo.
¿Qué es la enfermedad renal diabética?
La enfermedad renal diabética es un tipo de enfermedad renal causada por la diabetes. Se desarrolla cuando el azúcar alto en la sangre daña los pequeños vasos sanguíneos de los riñones que filtran los desechos de la sangre. Con el tiempo, estos filtros dejan de funcionar bien, lo que permite que los desechos y las proteínas se acumulen en el cuerpo.
La diabetes y la enfermedad renal diabética están relacionadas, pero no son lo mismo. La diabetes afecta a la forma en que el cuerpo usa el azúcar en la sangre. La enfermedad renal diabética se produce cuando la diabetes daña los riñones. Se puede tener diabetes sin tener enfermedad renal, pero la enfermedad renal diabética solo se da en personas que tienen diabetes.
Cuando los riñones no funcionan bien, los desechos pueden acumularse en la sangre, lo que afecta la forma en que el páncreas produce insulina. Esto puede provocar un aumento del azúcar en la sangre y, con el tiempo, diabetes.
"Controlar la diabetes no solo consiste en controlar el azúcar en la sangre, sino también en proteger los riñones, el corazón y la salud a largo plazo." – Shahzia Lakhani
Factores de riesgo
Si tiene diabetes, es más probable que desarrollé enfermedad renal si:
- Lleva mucho tiempo con la diabetes
- A menudo tiene niveles altos de azúcar en sangre
- Tiene mucho sobrepeso u obesidad
- Tiene colesterol alto
- Tiene presión arterial alta o enfermedad cardíaca
- Fuma o consume tabaco (incluido el vapeo)
- Tiene antecedentes familiares de enfermedad renal o diabetes
- No sigue su plan de alimentación para la diabetes todos los días

¿Cómo puedo saber si tengo enfermedad renal diabética?
Al principio, es posible que usted no presente ningún síntoma cuando la diabetes ha dañado sus riñones. Debido a que el daño renal se desarrolla poco a poco, por lo general no aparecen síntomas hasta las etapas más avanzadas. La única forma de saber si usted tiene enfermedad renal diabética es mediante pruebas médicas. Los médicos utilizan análisis de sangre y de orina para evaluar el funcionamiento de los riñones. Un signo temprano de la enfermedad renal diabética es la presencia de proteínas (albúmina) en la orina. Si usted tiene diabetes, debe realizarse análisis de sangre (eGFR, por sus siglas en inglés) y de orina (uACR, por sus siglas en inglés) al menos una vez al año para detectar enfermedad renal. Estas pruebas permiten a su médico saber si está perdiendo más proteínas en la orina con el tiempo.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad renal diabética?
La diabetes y la enfermedad renal pueden afectar al cuerpo de manera similar, por lo que puede resultar difícil determinar cuál es la causa de los síntomas. Cuando los síntomas aparecen, pueden solaparse.
Los síntomas que comparten la diabetes y la enfermedad renal incluyen:
- Sensación de cansancio extremo
- Náuseas o vómitos
- Cambios en el apetito
- Dificultad para concentrarse o sensación de mente nublada
- Hinchazón en las piernas, los tobillos o los pies
- Orinar más o menos de lo normal
¿Cuáles son las complicaciones de la diabetes?
La diabetes puede provocar cambios en el cuerpo que quizá usted no anticipaba. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden afectar a los riñones, los nervios y los pies. Comprender estas complicaciones puede ayudarle a tomar medidas para prevenirlas.
Mala circulación: Aunque la diabetes puede afectar a muchas partes del cuerpo, es especialmente importante cuidar los pies. La diabetes aumenta el riesgo de tener enfermedad arterial periférica (EAP), una afección en la que el estrechamiento de las arterias reduce el flujo sanguíneo a las piernas y los pies. Esta mala circulación dificulta la cicatrización de las heridas. Incluso una pequeña lesión en el pie puede convertirse en una infección grave. En casos graves, las infecciones pueden requerir hospitalización o amputación. Revisar los pies todos los días y tratar las heridas a tiempo puede ayudarle a prevenir problemas graves. Las personas con diabetes pueden necesitar acudir anualmente a un podólogo (un médico especializado en el cuidado de los pies) para controlar la salud de sus pies y uñas y prevenir infecciones.
Daño en los nervios de la vejiga: La diabetes puede dañar los nervios que le avisan al cerebro cuándo la vejiga está llena. Si la orina se queda en la vejiga y no se orina, la presión puede acumularse y dañar los riñones.
Infecciones de las vías urinarias (IVU): Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de tener IVU, porque la azúcar alta en la sangre favorece el crecimiento de bacterias y puede debilitar la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones. Si no se tratan, estas infecciones pueden propagarse a los riñones y causar problemas graves.
¿Cuándo debo llamar al médico?
Si tiene diabetes, es importante que preste atención a cualquier cambio en su cuerpo. Las señales que se muestran a continuación pueden indicar que sus riñones no están funcionando como deberían. Hablar con su médico a tiempo puede ayudar a detectar problemas más temprano.
Comuníquese con su médico de inmediato si tiene una herida en el pie, aunque parezca pequeña. La mala circulación y el daño de los nervios pueden hacer que no sienta dolor y aumentar el riesgo de infecciones profundas, úlceras y complicaciones graves, como la amputación. Las señales como aumento del enrojecimiento, hinchazón, calor, mal olor, secreción o fiebre requieren atención médica.
Además, informe a su médico si:
- Tiene la presión arterial más alta de lo habitual
- Necesita orinar con más frecuencia
- Necesita menos insulina o medicamentos para la diabetes que antes
- Tiene náuseas o vómitos constantes
- Tiene picazón (prurito) en la piel que no se va
¿Cuánto tiempo tarda la diabetes en dañar los riñones?
El daño a los riñones causado por la diabetes suele desarrollarse lentamente, a lo largo de muchos años. En las personas con diabetes tipo 1, los primeros cambios en los riñones suelen aparecer algunos años después del diagnóstico. En las personas con diabetes tipo 2, los síntomas pueden ser leves o no notarse, por lo que el daño a los riñones puede comenzar antes de que la diabetes sea diagnosticada. Por esta razón, algunas personas ya tienen daño en los riñones cuando se enteran de que tienen diabetes tipo 2.
¿Cómo tratan los médicos la enfermedad renal diabética?
Los médicos se enfocarán primero en controlar su nivel de azúcar en la sangre y la presión arterial, ya que ambos afectan directamente a los riñones. Es posible que ajusten sus medicamentos para la diabetes, añadiendo inhibidores de la ECA (medicamentos para la presión arterial) o cambiando las dosis, ya que estos medicamentos también ayudan a proteger los riñones. Su médico también puede recomendarle cambios en su plan de alimentación, como limitar el sodio (sal) y controlar la cantidad de proteínas para reducir la carga sobre los riñones. Un dietista renal puede ayudarle a hacer cambios que se adapten a su vida y a sus necesidades de salud.
Evite los medicamentos para el dolor de venta libre, como el ibuprofeno y el naproxeno, si tiene diabetes y enfermedad renal, a menos que su médico le indique que son seguros. Estos medicamentos pueden dañar sus riñones.
¿Cómo puedo evitar que la diabetes me cause enfermedad renal?
Su médico trabajará con usted para crear un plan que ayude a prevenir o ralentizar el daño a sus riñones. Incluso si sus riñones ya presentan algún daño, es posible reducir la progresión del daño.
Su plan de tratamiento puede incluir:
- Mantener el nivel de azúcar en sangre dentro de límites saludables. Informe a su médico si sus niveles de azúcar suelen ser demasiado altos o bajos.
- Controlar la presión arterial. Tener diabetes y presión arterial alta puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal.
- Controlar el colesterol. El colesterol es una sustancia cerosa similar a la grasa que se encuentra en la sangre. Tener diabetes y colesterol alto puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal, enfermedad cardíaca y derrame cerebral.
- Tomar todos los medicamentos recetados según las indicaciones del médico.
- Reunirse con un educador en diabetes o un dietista para que le ayude a crear y seguir un plan de alimentación personalizado.
- Dejar de fumar o consumir tabaco en todas sus formas, incluido el vapeo.
- Hacer ejercicio al menos 30 minutos al día la mayoría de los días de la semana. El ejercicio ayuda a su cuerpo a usar mejor la insulina
- Mantener un peso saludable. Pregunte a su médico cuál es su peso adecuado.
¿Dónde puede encontrar más apoyo?
Un educador en diabetes puede enseñarle cómo controlar su nivel de azúcar en sangre y cuidar su salud. Su médico puede ayudarle a encontrar un educador en diabetes o un programa en su zona. También puede usar el localizador en línea de la Asociación Americana de Educadores en Diabetes. Medicare y muchos planes de seguro privado pueden ayudar a cubrir las visitas a un educador en diabetes.
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Las personas de raza negra e hispanas son más propensas que las blancas a desarrollar enfermedades renales y a experimentar retrasos en el diagnóstico y el tratamiento. Obtener más información sobre Kidney Health for All y cómo acceder a la educación sobre la salud puede ayudar a todas las personas a prevenir y controlar las enfermedades renales.
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