Después de un trasplante renal puede aparecer gota debido a que algunos medicamentos contra el rechazo pueden aumentar las cifras de ácido úrico y afectar la forma en que su cuerpo lo elimina. Si es portador de un trasplante renal y presenta cualquier síntoma de gota, informe a su equipo de atención para que le puedan vigilar las cifras del ácido úrico y la función renal mediante consultas periódicas y análisis de sangre.
Algunos medicamentos contra el rechazo, como la ciclosporina (Sandimmune®, Neoral®, Gengraf®) y el tacrólimus (Prograf®), pueden aumentar las cifras del ácido úrico, lo que hace que la gota sea más frecuente después del trasplante.
No deje de tomar sus medicamentos contra el rechazo salvo que se lo indique su médico.