
Della's story
Della shares her journey living with lupus nephritis and provides advice on how to keep your family, friends and healthcare team "Looped in on Lupus Nephritis."
Artículo

El lupus es una enfermedad autoinmunitaria; es decir, una enfermedad que hace que su sistema inmunitario (el sistema de defensa del cuerpo) ataque a las células y los tejidos sanos. El lupus puede afectar muchas partes del cuerpo, incluidos los riñones. Cuando el lupus causa inflamación (hinchazón) y daño en los riñones, la enfermedad recibe el nombre de nefritis lúpica.
Con el tiempo, la nefritis lúpica puede provocar daño renal permanente, enfermedad renal crónica (ERC) y, en algunas personas, falla renal. Alrededor del 50% de los adultos que tienen lupus contraen nefritis lúpica.
Cuando la nefritis lúpica está en sus primeras etapas, es posible que usted no tenga síntomas. Este es uno de los motivos por los que es importante que se haga análisis periódicos de sangre y orina si tiene lupus. A medida que empeora el daño renal, es posible que usted empiece a tener síntomas como:
También es posible que tenga síntomas del lupus, como:
Tener estos síntomas no siempre significa que usted tenga nefritis lúpica. Si tiene lupus y nota algún síntoma nuevo o algún cambio en su salud, hable con su médico. Pregúntele sobre su salud renal y por la frecuencia con que le conviene hacerse chequeos de salud renal.
Dado que la nefritis lúpica no siempre causa síntomas cuando recién comienza, hacerse estudios periódicos es una de las mejores maneras de detectar los problemas renales incipientes. Solo pueden tener nefritis lúpica las personas que tienen lupus. Si su médico considera que el lupus podría estar afectándole los riñones, quizá ordene unos análisis de orina para ver si hay proteínas o sangre en la orina y análisis de sangre para chequearle la función renal.
Los lineamientos vigentes recomiendan hacer una prueba de proteínas en la orina al menos cada 6 a 12 meses y cuando la persona tenga una reactivación del lupus.
La mejor manera de saber si el lupus dañó sus riñones es mediante pruebas periódicas de la función renal. Si usted tiene lupus, consulte a su médico cuáles son las pruebas existentes y con qué frecuencia conviene que se las haga.
La prueba del cociente albúmina-creatinina en la orina (uACR, por sus siglas en inglés), que es un análisis de orina que determina la cantidad de albúmina (una proteína) que hay en la orina con respecto a la cantidad de creatinina (un producto de desecho que hay en la sangre). A veces, cuando el lupus ataca los filtros que hay en los riñones, pasan proteínas a la orina. Esta prueba es útil para detectar el daño renal temprano, sobre todo si la persona corre riesgo elevado debido al lupus.
La prueba de la tasa de filtración glomerular estimada (eGFR, por su abreviación en inglés), que permite estimar qué tan bien están filtrando la sangre sus riñones. Se calcula a partir de la cifra sanguínea de creatinina (un producto de desecho) y de otros datos.
La prueba del nitrógeno ureico en sangre (BUN, por sus siglas en inglés), que es un análisis de sangre que determina la cantidad de nitrógeno de la urea que hay en la sangre. El nitrógeno ureico es otro producto de desecho. En condiciones normales, los riñones lo depuran de la sangre, pero cuando están dañados puede aumentar la cantidad presente en la sangre.
La biopsia renal, una intervención en la que los médicos extraen un pedacito de tejido de los riñones y lo analizan al microscopio en busca de indicios de daños. Puede determinar cuál tipo o clase de nefritis lúpica tiene usted, qué tanta inflamación o fibrosis (cicatrices) hay y cuál tratamiento podría ser mejor en su caso. Si su médico cree que el lupus está afectando sus riñones, es posible que le recomiende hacerse una biopsia renal. Se suele hacer después de haber hecho otras pruebas (por ejemplo, las de uACR, BUN o eGFR).
Estudios de imagen (como la tomografía computada o TC, los ultrasonidos o la resonancia magnética o RM), que son pruebas que pueden revelarle al médico cualquier cambio físico que tengan sus riñones; por ejemplo, una forma anormal.
Detectar y tratar la nefritis lúpica en sus inicios puede ayudar a proteger sus riñones para que no se dañen. Según los lineamientos vigentes sobre el lupus, si usted tiene lupus pero no le dijeron que tiene nefritis lúpica, debe hacerse las pruebas al menos cada 6 a 12 meses.
Hay seis clases ( o etapas) de nefritis lúpica en función de cómo se ve el tejido renal al microscopio. Es importante saber que no son lo mismo que las etapas de la ERC, sino que dependen del aspecto de las células renales cuando se las estudia al microscopio. Su médico tomará un pedacito de riñón en la biopsia y lo analizarán con el microscopio.
Esto permitirá al médico ver si están presentes algunos patrones y características que pueden indicar el tipo de daño renal que usted tiene. La información ayudará al médico a decidir el mejor plan de tratamiento para usted.
Las clases de nefritis lúpica son:
| Class | Nombre (como aparece en el informe de la biopsia | Significado |
| Clase 1 | Nefritis lúpica mesangial mínima | Los riñones presentan muy pocos daños. Es la forma más temprana y leve de la nefritis lúpica. |
| Clase 2 | Nefritis lúpica mesangial proliferativa | Hay algo de inflamación y daño leve en los filtros renales. |
| Clase 3 | Nefritis lúpica focal | Algunas partes de los glomérulos (los filtros renales) presentan inflamación, irritación, fibrosis (cicatrices) y daño moderado. |
| Clase 4 | Nefritis lúpica difusa | Este es el tipo más frecuente de nefritis lúpica. Daño renal severo con inflamación y fibrosis (cicatrices). |
| Clase 5 | Nefropatía lúpica membranosa | Esta clase puede estar presente junto con las clases III o IV. El daño que hay en los filtros renales deja escapar muchas proteínas a la orina. |
| Clase 6 | Nefritis lúpica esclerosante avanzada | Inflamación abundante de los glomérulos (más del 90% están afectados) y daño renal severo que puede provocar falla renal. |
En los Estados Unidos hay 1.5 millones de personas con lupus, y en todo el mundo hay como mínimo 5 millones. Cualquier persona que tenga lupus puede contraer nefritis lúpica. La nefritis lúpica aparece en alrededor de la mitad de los adultos que tienen lupus.

El lupus y la nefritis lúpica se dan más en ciertos grupos. El riesgo es asimismo más elevado en quienes tienen un familiar con nefritis lúpica. Si usted tiene un familiar con lupus, informe al médico y pregúntele si es necesario que le hagan estudios. Los investigadores encontraron también una asociación entre las variantes de riesgo del gen APOL1 y la evolución renal en algunas personas que tienen nefritis lúpica. Muchos expertos consideran que el lupus se debe a una combinación de factores genéticos y ambientales. Por ejemplo, tener el gen APOL-1 puede aumentar el riesgo de contraer enfermedad renal y nefritis lúpica.
Hable con su médico para conocer su riesgo individual y saber si necesita hacerse más estudios.
El lupus puede dañar otros órganos aparte de los riñones, como por ejemplo el cerebro, el corazón, los pulmones, la piel, las articulaciones y los ojos. Si el daño a los órganos dura 6 meses o más, se considera que el daño es permanente, y podría afectar su salud. Dado que el lupus puede afectar otras partes del cuerpo, informe a su equipo de atención de apariciones o cambios de cualquier síntoma.
Esta infografía lo/a ayudará a saber los órganos que podrían verse afectados. Así podrá estar atento/a a su salud, hablar con su médico y tomar medidas para proteger sus riñones y otros órganos vitales.
Aunque por el momento no hay cura para la nefritis lúpica, recibir el tratamiento correcto puede ser fundamental. Las metas del tratamiento son controlar la inflamación, impedir que los síntomas empeoren, proteger sus riñones y reducir el riesgo de que los riñones sufran daños permanentes.
Puesto que el lupus hace que su sistema inmunitario ataque por error a sus propios riñones, la mayoría de los tratamientos se centran en disminuir la actividad inmunitaria. Su tratamiento dependerá de la clase de nefritis lúpica que tenga, el grado de inflamación y fibrosis (cicatrices) presente, su función renal, la cantidad de proteínas que tenga en la orina, sus otros problemas médicos y sus preferencias. Es probable que consista en diversos medicamentos destinados a controlar su sistema inmunitario y atender los efectos secundarios. Suele incluir:
Terapias dirigidas para la nefritis lúpica autorizadas por la FDA
Se está avanzando en la investigación en esta área, y para ciertas personas que tienen nefritis lúpica activa ya hay tratamientos autorizados por la FDA que se suelen incluir en un plan de tratamiento combinado. Son:
Pregúntele a su médico cuáles opciones de tratamiento son adecuadas para su tipo de nefritis lúpica.
Además de los medicamentos, su médico quizá le recomiende fomentar su salud renal mediante modificaciones del estilo de vida, como por ejemplo:
Consulte a su médico antes de hacer cambios importantes en su alimentación, sus medicamentos o sus suplementos.
Vigilancia de sus avances
Para comprobar que su tratamiento esté funcionando, el equipo de atención le evaluará su función renal y su cifra de proteínas en la orina haciéndole análisis periódicos de sangre y orina, cada 6 a 12 meses. Dependiendo de cómo estén sus riñones, podrían hacérselos más seguido. Con la combinación adecuada de terapias, en muchas personas se logra reducir la inflamación, controlar la presión arterial y ralentizar significativamente el daño renal.
Ir anotando sus síntomas del lupus y el momento en que aparecen podrá ayudarlos a usted y a su equipo de atención médica a saber si el tratamiento está funcionando o en qué se puede mejorar.

Si desea más información sobre la nefritis lúpica, sus signos y síntomas y el posible tratamiento, descargue del sitio web nuestra guía Al día sobre la nefritis lúpica.
El lupus puede afectar muchas partes del organismo, y por ello el equipo de tratamiento del lupus está integrado por varios profesionales de la salud implicados en su atención. Muchos afectados por el lupus acuden a un reumatólogo, que es un médico especializado en enfermedades autoinmunitarias. Cuando el lupus comience a afectar los riñones y le diagnostiquen nefritis lúpica, pida que lo deriven a un nefrólogo (el médico de los riñones). Por lo general, en su tratamiento colaborarán un nefrólogo y un reumatólogo.
El equipo de tratamiento es diferente para cada persona y depende de los efectos que tenga el lupus sobre su salud. En su equipo de atención podrían participar también:
El lupus puede afectar muchas partes de su cuerpo, así que es probable que colabore con distintos médicos. Cuando se tienen varios médicos, es importante que haya buena comunicación entre esos profesionales de la salud.
Dígale a cada médico cuáles son los demás médicos a los que acude. Infórmelos de los problemas médicos que tiene, los resultados de análisis más recientes, cualquier hospitalización reciente o cambios en su estado de salud y en los medicamentos que toma. Si sus médicos no forman parte de la misma red, quizá no les resulte fácil acceder a esta información. Cuanto más sepan sobre sus antecedentes médicos, mejor podrán colaborar y coordinar su atención. Pregúnteles qué puede usted hacer para facilitar que su equipo de atención comparta su información y le brinde una atención coordinada.
El tratamiento de la nefritis lúpica mejoró y en muchos afectados se logra controlar la enfermedad y proteger la función renal.
No obstante, la nefritis lúpica puede provocar daños renales permanentes y enfermedad renal crónica (ERC). Algunos afectados por la nefritis lúpica evolucionan a falla renal (también llamada enfermedad renal terminal, ERT) y requieren diálisis o un trasplante renal.
Es importante hacerse las pruebas periódicas y tomar los medicamentos tal como se los hayan recetado, aunque usted se sienta bien.
Entre 1 y 3 de cada 10 personas que tienen nefritis lúpica terminan presentando ERT.

Sí. Tanto los niños como los adolescentes pueden contraer lupus y nefritis lúpica. A la nefritis lúpica de los niños se la llama nefritis lúpica pediátrica. Hasta el 20% de los casos de lupus (1 de cada 5) se diagnostican en la infancia o la adolescencia, y la nefritis lúpica es frecuente en los niños que tienen lupus.
La nefritis lúpica es más frecuente en los niños diagnosticados de lupus que en los adultos, y a veces es más agresiva. Aparece en alrededor del 50%-82% de los niños con lupus y en el 20%-40% de los adultos con lupus.
Aunque los médicos tienen poco tiempo para los pacientes, es importante que escuchen con atención sus preocupaciones y le aclaren bien las dudas que tenga. Debe sentirse cómodo/a al hacer preguntas, ya que eso lo/a ayudará a tomar decisiones compartidas y fundamentadas acerca de su atención. ¡Recuerde que usted es el/la mejor defensor/a de sus propios intereses! Nadie conoce su cuerpo tan bien como usted. La toma de decisiones compartida consiste en que usted y su equipo de atención colaboran en la elección de un plan de tratamiento que tiene en cuenta los lineamientos médicos, pero también sus metas, preferencias e inquietudes. Si usted siente que un médico no se está tomando en serio sus preocupaciones o no tiene claro algo que le dijo, tiene derecho a una segunda opinión de otro médico. Sepa cómo defender sus intereses.
El diagnóstico de lupus puede resultar abrumador. Es una enfermedad prácticamente desconocida para mucha gente. El primer paso para obtener la atención necesaria es contar con un diagnóstico acertado. El lupus es una enfermedad para siempre, así que puede afectar la vida cotidiana el resto de sus días. Los síntomas físicos, las consultas médicas frecuentes y las tensiones económicas pueden perjudicar su bienestar emocional. Si usted tiene lupus o nefritis lúpica, su salud mental es parte importante de su salud general.
Si desea hablar con un profesional porque le cuesta enfrentar su problema médico, pida a un miembro de su equipo de atención un referido a un profesional de salud mental, un orientador o un trabajador social.
Son profesionales capacitados para ayudarlo/a:
Muchos proveedores de seguro médico cubren los servicios de salud mental. Llame a su proveedor de seguro médico para saber qué incluye su plan médico y obtener una relación de los profesionales de salud mental que incluye su red y están por su zona. Es normal tener estrés, ansiedad y depresión cuando se tiene un trastorno crónico. Sepa cómo cuidar su salud mental.
Tener una enfermedad crónica como la nefritis lúpica puede resultar aislado. Pero tú no estás solo. Una de las mejores formas de afrontar un cambio importante en la vida es conectarse con personas que están pasando por una experiencia similar.
Los beneficios de unirse a un grupo de apoyo incluyen:
Visite la Red Nacional de la Lupus Foundation of America para obtener más información sobre los grupos de apoyo y otros recursos comunitarios cerca de usted.
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